En el amor, todos buscamos conexión, afecto y reciprocidad. Sin embargo, en muchas relaciones, uno de los dos termina conformándose con menos de lo que merece, recibiendo solo migajas de amor. Esto ocurre cuando el vínculo es desequilibrado y una de las partes entrega más de lo que recibe, mientras la otra solo da lo mínimo necesario para mantener la relación.
¿Qué significa recibir migajas de amor?
Cuando alguien recibe migajas de amor, está en una relación donde no hay equidad emocional. Suele caracterizarse por:
Atención intermitente: Un día te llenan de cariño y al siguiente te ignoran. (O te busca cuando tiene alguna necesidad, hambre, necesidad económica ,etc)
Compromiso desigual: Uno invierte tiempo, esfuerzo y emociones, mientras el otro parece indiferente.
Justificaciones constantes: La persona que recibe poco amor se convence de que “al menos da algo” y espera que la situación cambie.
Inseguridad y ansiedad: La falta de estabilidad emocional genera dudas y miedo al abandono.
Señales de una relación desequilibrada
1. Siempre eres quien busca el contacto
Si eres tú quien constantemente envía mensajes, propone planes o busca mantener la conexión, pero la otra persona apenas responde o se muestra distante, la relación es unilateral.
2. Tus necesidades emocionales no son prioridad
Sientes que lo que necesitas –afecto, atención, apoyo– es secundario, y que si expresas tus sentimientos, eres visto como "exagerado" o "demasiado intenso".
3. Vives de las pequeñas dosis de afecto
Te aferras a los momentos en los que la otra persona es cariñosa o atenta, aunque sean esporádicos, y esos pequeños gestos te mantienen esperando más.
4. Te sientes emocionalmente agotado
En lugar de sentirte fortalecido y feliz en la relación, te sientes desgastado, inseguro o insatisfecho, como si estuvieras constantemente luchando por ser visto y valorado.
5. Tu autoestima se ve afectada
Poco a poco, empiezas a cuestionar tu valor y a conformarte con menos de lo que realmente mereces.
¿Por qué aceptamos migajas de amor?
Aceptar este tipo de relaciones puede estar relacionado con la crianza, experiencias pasadas o heridas emocionales que nos llevan a normalizar el amor a medias. El miedo a la soledad, la baja autoestima y la creencia de que “es mejor esto que nada” pueden ser factores que nos mantienen atrapados en una dinámica insana.
Cómo salir de una relación desequilibrada
Reconoce el problema: Aceptar que estás en una relación que no te da lo que necesitas es el primer paso.
Valora tu amor propio: Recuerda que mereces amor genuino, no solo pequeñas dosis de afecto.
Pon límites: Deja claro lo que esperas en una relación y observa si la otra persona está dispuesta a equilibrar la balanza.
No te conformes con menos: No esperes a que la otra persona cambie si no muestra interés real en hacerlo.
Busca apoyo: Hablar con amigos, familia o un terapeuta puede ayudarte a ganar claridad y fuerza.
El amor no debe ser una lucha constante ni un juego de adivinanzas. No se trata de recibir lo mínimo para sobrevivir emocionalmente, sino de compartir una relación equilibrada, donde ambos se entreguen de manera genuina. Si sientes que solo recibes migajas de amor, tal vez sea momento de preguntarte si realmente es ahí donde quieres estar.
Este artículo está dedicado a todas esas personas que viven de las migajas de un mal llamado "amor" el cual no es ni será nunca una realidad... Recuerda ... sólo las hormigas viven de migajas.
La autora: Dra. Elizabeth Mora, MSc.
Psicoterapeuta especialista en terapia sexual, familiar y de pareja.
Terapeuta cognitivo conductual niñas, niños y adolescentes.
Para citas contactar al teléfono vía Whatsapp: 849-530-0635.
Reside en Barahona.